Las Médulas, historia, ingeniería, naturaleza

Lo confieso. No sabía qué eran exactamente. Había visto fotos y me fascinaba el contraste de colores de la piedra y la vegetación que la...


Panorámica de Las Médulas desde el mirador de Orellán

Lo confieso. No sabía qué eran exactamente. Había visto fotos y me fascinaba el contraste de colores de la piedra y la vegetación que la rodeaba. Y quería visitarlas. Descubrir Las Médulas y su origen, cómo y por qué existen, son un buen ejemplo de los beneficios de viajar: aprendemos historia o, en algunos casos, recuperamos lo aprendido; comprendemos obras de ingeniería cuando no existían las tecnologías con las que ahora vivimos; nos acercamos a la naturaleza, y hasta nos encontramos con debates polémicos imprevistos.

¿Tienes curiosidad? Pues viaja conmigo a Las Médulas.

Historia
Las Médulas no son una formación geológica sin más, sino el resultado de una explotación minera de oro romana. Según los expertos, fue durante el mandato del primer emperador romano Octavio Augusto (27 a.C.-14 d.C.) cuando se comenzó la explotación de esta zona, a la que llegaron una vez conquistados los pueblos del norte de la península ibérica, más o menos las actuales Asturias y Cantabria.

Se ha establecido que la explotación se mantuvo entre los siglos I y III d.C., y que el oro extraído servía, sobre todo, para fabricar monedas, pero también joyas. En el siglo III, con la devaluación de la moneda y su práctica desaparición, la mina fue abandonada.

Picos de arenas rojizas, tras la vegetación

Ingeniería
El sistema que los romanos utilizaron principalmente para extraer el oro de Las Médulas se denomina ruina montium (derrumbe de los montes).

Se han dado varias explicaciones del funcionamiento de este sistema, alguna de ellas basada en los textos de Plinio el Viejo, autor romano del siglo I d.C. (23-79 d.C.). Se trata, en resumen, de filtrar el agua de ríos y embalses a través de una red de canales que la llevaban hasta las mismas entrañas de la montaña, de forma que la combinación de la presión del agua con la del aire provocaban la ruptura. El agua corría después hacia los canales de lavado, cauces artificiales donde se separaba el oro del resto de materiales arrastrados.

Naturaleza
Una vez que los romanos abandonaron la explotación minera, volvió a crecer la vegetación autóctona, entre la que se encuentran los robles, las encinas o las carrascas. Y se introdujo el cultivo de los castaños, lo que, según estudios del CSIC, se produjo en época romana y se ha convertido en otra de las características del paisaje de Las Médulas, un paisaje de arenas rojizas que contrasta maravillosamente con el verde que las rodea.

Los castaños caracterizan el paisaje de Las Médulas

Disfruta de la naturaleza, pero no olvides respetar los árboles y sus frutos, algo que al parecer no ocurre y por lo que hay numerosos carteles que lo piden.

Polémica
Las Médulas, consideradas un paisaje cultural y denominadas parque cultural, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997 no sin cierta polémica.

Al parecer, y como hemos comprobado en un documento de la Junta de Castilla y León, la delegación de Tailandia “se opuso a la decisión por considerar que el paraje es más bien el resultado de la actividad destructora del ser humano y que suponía un perjuicio para la causa de la protección medioambiental”. Alemania y Finlandia se mostraron de acuerdo con la posición de Tailandia.

Sin embargo, desde 1992, cinco años antes de la incorporación de Las Médulas a la lista de sitios Patrimonio de la Humanidad, la Unesco había comenzado a reconocer como paisajes naturales “las interacciones significativas entre el hombre y el medio natural”.

Espectacular contraste de colores de Las Médulas y su entorno

La visita
Una vista panorámica excepcional de Las Médulas se disfruta desde el mirador de Orellán, desde el que habrás visto no pocas fotos.

Panorámica de Las Médulas desde el mirador de Orellán

Una vez que las has contemplado en su conjunto, tienes también la posibilidad de visitar las Galerías de Orellán, dos túneles subterráneos que forman parte de la antigua red hidráulica de la mina romana que permitía inundar el interior de la montaña y provocar su ruptura.

Vista desde la salida de las Galerías de Orellán

Es momento de acercarse a ellas. Entre los varios recorridos posibles, yo elegí la Senda de Las Valiñas, un itinerario circular de entre tres y cuatro kilómetros que parte de la localidad de Las Médulas, porque te sumerge entre las formaciones y la naturaleza.

En la entrada norte del pueblo, junto al Aula Arqueológica, hay un aparcamiento donde dejar el coche. Cruza el pueblo hasta el Centro de Recepción de Visitantes y, unos metros más adelante, encontrarás la señal de inicio del recorrido.

Inicio de la Senda de las Valiñas

Al fondo, La CuevonaEl paseo entre castaños te llevará hasta las cuevas La Encantada y La Cuevona, parte de la red de galerías, y la conocida como la Fuente de la Tía Viviana, desde donde una fuerte pendiente alarga este recorrido al unirse con la Senda Perimetral que lleva al mirador de Orellán.

Además de la Senda Perimetral, una ruta circular de unos 14 km, tienes varios recorridos más:

Senda del Lago Somido. Ruta lineal de unos 2 km. El lago Somido fue un canal de lavado de oro durante la época de actividad minera.

Senda de los Conventos. Ruta lineal de algo más de 4 km. En ella podrás conocer otra técnica minera romana, los surcos convergentes.

Senda de Reirigo. Ruta lineal de unos 5 km, que atraviesa una cresta con restos de la mina de oro.

Rutas de Las Médulas. Imagen de la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla

Situación
Las Médulas se encuentran al este de la localidad homónima, en la comarca de El Bierzo, provincia de León.

Situación de Las Médulas

Por supuesto, yo nunca defenderé la destrucción de la naturaleza por el hombre, pero sí que se conserven paisajes como el de Las Médulas. ¿Y tú?, ¿crees que declararlas Patrimonio de la Humanidad perjudica la causa de la protección ambiental?

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