Ni es santa, ni llana, ni tiene mar. Es el sambenito que le han colgado. Pero no es verdad del todo. Nace alrededor del monasterio que co...

Santillana del Mar, la joya turística cántabra

Ni es santa, ni llana, ni tiene mar. Es el sambenito que le han colgado. Pero no es verdad del todo. Nace alrededor del monasterio que cobija los restos de una mártir del siglo III, Santa Juliana, y de ella toma el nombre que evoluciona a Santillana. En cuanto al mar... te lo cuento después.

Santillana del Mar es una villa empedrada de casas solariegas, de blasones, de nobleza medieval. Monumento histórico artístico desde 1889, se ha convertido en uno de los lugares más visitados de Cantabria, lo que se ha impulsado aún más, si era posible, al ser elegida en 2017 como imagen de la promoción de la Noche Romántica, una iniciativa turística de la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España.

Todos los caminos te llevarán al tesoro de Santillana: la Colegiata de Santa Juliana. 


El tesoro de Santillana: la Colegiata de Santa Juliana

Monumento nacional desde 1889, la Colegiata de Santa Juliana constituye una joya románica construida, probablemente, sobre una iglesia o monasterio de monjes benedictinos. Y esta, según la tradición, se asentó sobre una ermita levantada para cobijar las reliquias de Santa Juliana, que murió mártir en Nicomedia de Bitinia, la actual Turquía, a finales del siglo III. 


Portada de la colegiata de Santillana del Mar
Antes de empezar la visita, contempla la fachada de la colegiata, que descubrirás cuando te acerques por la calle principal (cambia de nombre en sus tres tramos, Carrera, Cantón y Río). Fíjate en su puerta, en las arquivoltas que sostienen un frontón del XVIII, en la imagen de la santa y en la del pantocrátor. El atrio que la precede, del siglo XVIII, está protegido por un murete que vigilan dos figuras de leones.

Entrarás, ahora sí, por su claustro románico de los siglos XII y XIII. Disfruta de sus capiteles decorados con motivos vegetales, geométricos, escenas bíblicas... Junto a las paredes, descansan varios sepulcros, muestra de que aquí se enterraron abades y otros personajes de Santillana; y una muestra de canecillos, elementos arquitectónicos que sostienen una cornisa.


Claustro de la Colegiata de Santa Juliana

Finalmente, accederás a la iglesia. En el centro de este templo de tres naves, encontrarás la tumba de Santa Juliana, mandada construir por Alonso de Cartagena, arzobispo de Burgos, en la mitad del siglo XV.


Otra obra destaca en el interior de la colegiata: una pila bautismal románica, con un relieve que representa al profeta Daniel en el foso de los leones; situada en la torre occidental, la acompaña la imagen esculpida de un pantocrátor.

No salgas de la iglesia sin observar el altar mayor gótico-plateresco, pero, sobre todo, los capiteles de sus columnas y descubrirás alguna curiosidad que otra.

Y cuando finalmente abandones la colegiata, rodéala. Los sucesivos añadidos a la iglesia, como el claustro, la torre de campanas o una capilla, han contribuido a convertirla en un precioso conjunto monumental.

Aprovecha esa vuelta a la colegiata para fijarte en otro edificio digno de ver: el Palacio de los Velarde. Conocido también como Palacio de las Arenas, por encontrarse en la plaza de las Arenas, está considerado el ejemplo principal del estilo renacentista en Santillana.


Palacio de los Velarde

Una villa de casas solariegas 

Pasear por las calles empedradas de Santillana del Mar es un lujo, como el imaginarse en los tiempos en los que familias nobles vivían en esas casas de piedra que flanquean tu recorrido.

Después de tu visita a la colegiata, de nuevo en el atrio vigilado por leones que da a la plaza del Abad Francisco Navarro, empezarás a andar entre las Casas de los Cossío y los Quevedo, a un lado, y la Casa de la archiduquesa al otro. Dicen que esta alojó a Margarita de Austria, hija del archiduque Leopoldo Salvador y de Blanca de Borbón, exiliada tras la desintegración del imperio centroeuropeo.

Calle principal de Santillana del Mar

No dejes de mirar los blasones que decoran los muros de las casas. Pero valora también el lavadero que se halla en medio de la calle. ¿Te encanta, como a mí, este lugar?

Uno de esos escudos de armas digno de levantar la mirada es el de la Casa de los Hombrones, llamada así por los dos soldados que sostienen el blasón. 



Junto a ella se encuentra la que algunos consideran Casa de Leonor de la Vega, madre del primer marqués de Santillana, y ahora Hotel Casa del Marqués.  Como ves, varias de estas casas antiguas han sido reconvertidas en hoteles, lo que le ha ocurrido también a la Casa de los Valdivieso, ahora Hotel Altamira, en la calle Cantón. 

Si giras a la derecha de este hotel, darás enseguida con otra atractiva plaza de Santillana del Mar: la Plaza Mayor o Plaza Ramón Pelayo. 


En esta plaza, donde se ubica el Ayuntamiento de Santillana del Mar, destacan varias torres y casas:

La Torre del Merino es una torre gótica del siglo XIV, conocida con este nombre porque en ella residía el merino, una especie de gobernador de la villa y representante del rey en la Merindad de las Asturias de Santillana. Durante varias generaciones este privilegio recayó en la familia Barreda, uno de los cuatro linajes de Santillana, junto con los Velarde, los Villa y los Polanco.


Torre del Merino, en la plaza del ayuntamiento de Santillana del Mar

También a los Barreda perteneció la Torre de Don Borja. Torre gótica como la anterior, pero del siglo XV, acoge en la actualidad las actividades de la Fundación Santillana. 


Torre de don Borja, en la plaza del ayuntamiento de Santillana del Mar

Adosada a esta torre se encuentra la Casa de la Infanta Paz. Torre y casa fueron el regalo con el que el conde Güell, nieto del primer marqués de Comillas, obsequió a la infanta Paz de Borbón, princesa de Baviera.



Cierran la plaza las Casas del Águila y la Parra, en uno de los lados, y la Casa de los Barreda-Bracho, en el otro. Esta última es el Parador Nacional Gil Blas desde 1944.

Ya fuera del casco histórico, se hallan dos conventos, el de Regina Coeli y el de San Ildefonso o de las Dominicas.


Museos
Santillana del Mar es un museo en sí mismo, que ofrece, además, otras visitas que te pueden interesar:


   . Museo de la Tortura El Solar.
Alberga una colección de instrumentos de tortura europeos utilizados entre los siglos XV y XIX. Está en la calle Escultor Jesús Otero, número 1.

   . Museo y Fundación Jesús Otero.
Medio centenar de esculturas, dibujos e instrumentos utilizados por este artista local se muestran en el museo ubicado en la Plaza del Abad Francisco Navarro, junto a la colegiata.


Museo Jesús Otero
   . Museo Diocesano Regina Coeli.
Acoge una colección de imágenes y objetos religiosos desde el siglo VI hasta la actualidad. Se encuentra en el edificio del antiguo convento de frailes dominicos, bajo la advocación de Regina Coeli (en la confluencia de la calle Jesús de Tagle y la avenida Le Dorat).


   . Museo de Altamira.
A unos dos kilómetros y medio de Santillana y junto a la cueva de Altamira, contiene una réplica y una exposición permanente sobre el arte rupestre de Cantabria. Como sabrás, las visitas a las cuevas están muy restringidas; puedes leer más en este enlace.

¿Y el mar?
Santillana, la villa, no tiene mar. Santillana, el municipio, sí. A unos 7 km de la villa se encuentra la preciosa playa de Santa Justa, que pertenece a la localidad de Ubiarco. 


Playa Santa Justa

Con unos 100 metros de largo, esta playa de arena dorada y piedra ofrece al visitante un encanto más: una ermita construida en la roca que cierra uno de sus lados. Fechada en el siglo XVI, fue declarada Bien de Interés Local en 2010.

La playa dispone de un buen acceso y de un aparcamiento para 25 vehículos.

Información práctica
. Situación
Santillana del Mar se sitúa en la costa occidental de Cantabria, a unos 30 km al oeste de su capital, Santander.


Santillana del Mar, situación en Cantabria

. Aparcamiento
No se puede aparcar en el casco histórico de Santillana del Mar, aunque si te alojas en él, puedes acceder con el coche hasta tu alojamiento para dejar el equipaje, según nos comentó un lugareño. De todas formas, consúltalo antes donde estés hospedado, porque está previsto instalar unos bolardos que servirán para cerrar la zona peatonal en momentos puntuales.

Existen tres zonas de aparcamientos de pago:
. en la Plaza del Rey, detrás del convento de Regina Coeli;

. Rolaceña, junto al Punto de Información Municipal;

. en la avenida Le Dorat, frente al hotel Infante.

. Enlaces útiles
   - Callejero de Santillana del Mar: http://bit.ly/2tJD6Be

   - Folleto turístico: http://bit.ly/2tJs3HW

Santillana del Mar es un lugar muy turístico, así que procura evitar las fechas típicas de mayor concentración de visitantes, como el verano, y si puedes, visítala entre semana, para que la experiencia sea perfecta.



Nuestro  vuelo a Lima  salía en dos horas y media, y la fila para facturar el equipaje se movía muy lentamente. Según se acercaba nuestro...

10 claves para conocer qué es y qué hacer en caso de overbooking

Nuestro vuelo a Lima salía en dos horas y media, y la fila para facturar el equipaje se movía muy lentamente. Según se acercaba nuestro turno, empezaron los rumores. No íbamos a volar, el vuelo estaba completo. Sufrimos lo que se conoce como overbooking o sobreventa. Si quieres saber si llegamos a nuestro destino, sigue leyendo hasta el final.

Un overbooking o una sobreventa se produce, por tanto, cuando una empresa de servicios vende más de lo que puede ofrecer. Aunque la práctica más conocida es la del operador aéreo que vende más plazas de las que dispone, también lo protagonizan empresas de otros medios de transporte, así como los hoteles.

Se trata de una práctica legal, que pretende evitar la pérdida de beneficios que supone que algunos compradores, finalmente, no consuman el servicio contratado. Las empresas, en función de sus estadísticas de las personas que cancelan el servicio, que no aparecen por distintos motivos, etc., venden plazas a dos o más clientes para asegurarse de que las cubren. ¿La consecuencia? Que algunos usuarios se ven privados de disfrutar de ese servicio que compraron.



10 claves para conocer qué es y qué hacer en caso de overbooking

Estas son las diez claves para entender qué es el overbooking y qué hacer si te afecta:

1. En la Unión Europea, el Reglamento de la Comisión Europea 261/2004 regula esta práctica y los derechos de los pasajeros, en los siguientes casos:
   . vuelos desde aeropuertos de la Unión Europea, además de Islandia, Noruega y Suiza;

   . vuelos operados por compañías comunitarias y que se dirigen a un aeropuerto situado en un Estado miembro, aunque partan de aeropuertos no comunitarios.

En nuestro caso, volábamos desde el aeropuerto de Barajas, en Madrid (Adolfo Suárez Madrid-Barajas, desde 2014) con una aerolínea comunitaria.

2. La norma define el overbooking o la denegación de embarque como “la negativa a transportar pasajeros en un vuelo (…), salvo que haya motivos razonables para denegar su embarque, tales como razones de salud o de seguridad o la presentación de documentos de viaje inadecuados”.

La única razón por la que nosotros no volamos a Lima cuando queríamos hacerlo es que habían vendido más plazas de las que disponían.

3. El pasajero, para reclamar sus derechos, debe haberse presentado al embarque cumpliendo los requisitos establecidos en las Condiciones de Transporte, como disponer de una reserva confirmada en el vuelo de que se trate y, haberse presentado en el mostrador de facturación a la hora indicada por la empresa que da el servicio o, en caso de que no se haya señalado una hora concreta, haberlo hecho 45 minutos antes de la hora de salida del vuelo.

Comprueba las condiciones en tu documentación y cúmplelas a rajatabla, para poder reclamar tus derechos en caso de overbooking.

4. La compañía deberá preguntar si hay voluntarios para no volar, a cambio de determinados beneficios, además de ofrecerles el reembolso del billete o un transporte alternativo hasta su destino.

Si aceptas voluntariamente no viajar, no tendrás derecho a una compensación económica.

5. Si no hay voluntarios suficientes, la aerolínea deniega el embarque contra la voluntad del pasajero, al que reconoce los siguientes derechos:

   . derecho a la información. La compañía aérea debe entregar al pasajero afectado un impreso con las condiciones de asistencia y compensación;

   . derecho a asistencia, es decir, comida y bebida suficiente, dos llamadas telefónicas o acceso al correo electrónico y, si fuese necesario, a una o más noches de alojamiento, así como al transporte entre el aeropuerto y el lugar de alojamiento;

   . derecho al reembolso o a transporte alternativo. El pasajero afectado puede elegir entre el reembolso del billete en un plazo de siete días; un transporte alternativo hasta destino final lo antes posible y en similares condiciones, o realizar el viaje que se le ha negado en otra fecha que le convenga;

   . derecho a una compensación económica, en función de la distancia del vuelo denegado:

   - 250 euros para vuelos de hasta 1.500 km;

   - 400 euros para todos los vuelos intracomunitarios de más de 1.500 km y para todos los demás vuelos de entre 1.500 y 3.500 km;

   - 600 euros para los vuelos no intracomunitarios de más de 3.500 km.

6. Si crees que la compañía aérea no ha respetado tus derechos, reclámalos. En principio, deberías disponer de hojas de reclamaciones en los mostradores de información o puntos de venta de billetes que las compañías tienen en los aeropuertos. Si no es así, utiliza el formulario de este enlace.

7. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) es el organismo responsable en España de supervisar el cumplimiento de la normativa mencionada. Cuenta con un servicio de atención a los usuarios del transporte aéreo que ofrece asesoramiento e información a los pasajeros del transporte aéreo en casos como el overbooking.

8. Si consideras que el operador aéreo al que has reclamado tus derechos no ha respondido correctamente, presenta tu reclamación a AESA, que investigará si se han vulnerado esos derechos y te asesorará sobre cómo actuar a continuación. Rellena el formulario de este enlace.

9. Puedes contactar con AESA en el número de teléfono +34 91 396 82 10 (de 8.30h a 14.30h, de lunes a viernes) o en la dirección de correo electrónico sau.aesa@seguridadaerea.es. 


10. Si el vuelo al que se te deniega el embarque no sale de la Unión Europea ni lo efectúa una compañía europea, la normativa que se te aplicará será la del país en el que se ha producido el overbooking o lo regulado en los Convenios internacionales.

En ese caso, acude al servicio de reclamación de la compañía aérea que opera tu vuelo.

Y, como te he prometido, te cuento el final de nuestra historia. En el momento en el que nos confirmaron que no volábamos, se hizo el caos. Mucha gente frustrada no entendía qué pasaba, qué era eso del overbooking y cómo podía permitirse. Exigimos que se cumplieran nuestros derechos como pasajeros y, aunque costó, la persona que hablaba en nombre de la aerolínea nos facilitó unas hojas de reclamaciones, que tuvimos que rellenar.

Y así fue como nos compensaron con 300 euros, según la normativa vigente entonces, y nos trasladaron a un hotel cercano a Barajas, mientras nos aseguraban que nos reacomodarían en otro vuelo a Lima. Lo malo es que la compañía aérea volaba a Lima únicamente una vez a la semana... y seguimos reclamando que buscaran una solución.

Dos días esperamos en Madrid para poder volar a nuestro destino. Pero tardamos otros tres en llegar... Volamos en primera clase, cortesía de la aerolínea, desde Madrid a Quito, la capital de Ecuador, donde nos volvieron a alojar en un hotel hasta que nos hicieron hueco en otro vuelo a Guayaquil y desde aquí, a Lima.

Después de esta experiencia, creo que nada puede compensar perderte casi un tercio de tus vacaciones en el lugar que habías elegido conocer. Ni hoteles, ni indemnización económica, ni volar en primera clase. ¿Tú qué opinas?

Hay muchas formas de disfrutar de la Semana Santa y todas las puedes encontrar en Pamplona. Si quieres conocer una ciudad con histo...


Semana Santa en Pamplona

Hay muchas formas de disfrutar de la Semana Santa y todas las puedes encontrar en Pamplona. Si quieres conocer una ciudad con historia, y moderna a la vez; si quieres descubrir cómo se viven unas tradiciones religiosas menos populares que otras, pero igualmente emotivas, o si quieres, simplemente, unos días de descanso en los que degustar nuevas experiencias gastronómicas, bienvenido a Pamplona.

Conocer Pamplona
No hay mejor manera de conocer Pamplona que a través de un paseo por sus murallas. Se considera que el conjunto amurallado de la capital navarra, construido a partir del siglo XVI y declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los mejor conservados de la península ibérica.


Parque de la Media Luna, inicio del paseo por las murallas de Pamplona
Este paseo de unos cinco kilómetros comienza en la Media Luna, un parque romántico de principios del siglo XX, y acaba en la Ciudadela, una fortificación convertida en parque en pleno centro de la ciudad.

Si lo quieres hacer por tu cuenta, te cuento cómo en este enlace a otro artículo del blog; si prefieres que te guíen en el recorrido, el Ayuntamiento pamplonés ha organizado para estas fechas, como en otras ocasiones, tres tipos de visitas guiadas entre los días 13 y 17 de abril:

. Pamplona, historia entre murallas
Esta visita, que se inicia todos los días a las 11 horas en la Oficina de Turismo (calle San Saturnino, 2), te descubrirá la ciudad amurallada y cómo ha ido transformándose en un recorrido que te llevará por la Plaza Consistorial, la Iglesia de San Saturnino, o la Plaza del Castillo, hasta terminar en la Catedral.

. Viaje al interior de los Baluartes
El Ayuntamiento de Pamplona te propone acceder a tres baluartes de la muralla, Redín, Guadalupe y Labrit. En una visita que empieza cada día a las 16.30 horas, en el Baluarte del Redín (calle Redín, s/n, entre la calle Carmen y la Ronda del Obispo Barbazán), conocerás estos elementos defensivos y sus funciones.



El Baluarte de Labrit, en las murallas de Pamplona

. La Ciudadela
Considerada por muchos el mejor ejemplo de arquitectura militar del Renacimiento español, la Ciudadela de Pamplona se ha convertido en un bello parque público que destina sus edificios al ocio o la cultura. Todos los días a las 18.30 horas, en la entrada de la avenida del Ejército (frente al Palacio de Congresos Baluarte), comenzará una visita al Cuerpo de Guardia, la Plaza de Armas o su Antigua Capilla.


La entrada a la Ciudadela de Pamplona por la avenida del Ejército

Las visitas, con una duración de 90 minutos, tienen un precio general de entre 4 y 5 euros; los menores de 10 años entran gratis. Puedes adquirir las entradas en la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Pamplona; en la dirección de correo electrónico oficinaturismo@pamplona.es, o en el teléfono 948 420 700.


Con la entrada, puedes visitar también el Centro de Interpretación de las Fortificaciones. Se encuentra entre la plaza de toros y el Paseo de la Media Luna (confluencia de las calles Arrieta y Aralar).

Fortín de San Bartolomé, Centro de Interpretación de las murallas de Pamplona

Tradición religiosa
Tradición y religión se aúnan en numerosos actos en la calle durante los días de Semana Santa propiamente dichos. Entre ellos, destacan los siguientes:

. Jueves Santo
   . Voto de las Cinco Llagas
    Según la tradición, una procesión de los habitantes de Pamplona con la imagen de las Cinco Llagas de Jesucristo en el pecho libró a la ciudad de la peste que la asolaba en 1599.

Un año después se instauró un acto de agradecimiento que serviría para conmemorar este hecho y renovar el Voto de las Cinco Llagas, y que se repite desde entonces. Tiene lugar en la Parroquia de San Agustín (calle San Agustín, 1) a las 17.30 horas.

   . Procesión y oración
   Una comitiva formada por tres pasos, La Última Cena, La Oración en el Huerto y El Prendimiento, recorre la distancia que separa la sede de la Hermandad de la Pasión (Dormitalería, 13) del Palacio Arzobispal (Plaza Santa María la Real, 1).

Acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad de la Flagelación de Logroño, la comitiva sale a las 20 horas. El recorrido es el siguiente: calles Dormitalería, Javier, Merced y Juan de Labrit, Plaza de Santa María la Real, y calles Merced, Javier y, de nuevo, Dormitalería.


La mayoría de las procesiones de Pamplona empiezan o acaban junto a la catedral

. Viernes Santo
   . Procesión del Santo Entierro
   Se trata del acto más importante de la Semana Santa en Pamplona. Comienza a las 19.30 horas, en la calle Dormitalería, donde terminará después de recorrer diversas calles del casco viejo.

El recorrido es el siguiente: calles Dormitalería, Javier, Compañía, Curia, Navarrería y Mercaderes, Plaza consistorial, calles San Saturnino y Mayor, Paseo Doctor Arazuri, calles San Antón, Zapatería, Calceteros, Mercaderes y Calderería, Bajada de Javier y regreso a la calle Dormitalería.

   . Retorno de la Dolorosa
   La Dolorosa, el paso más antiguo de la ciudad, regresa desde la Parroquia de San Agustín a su capilla, bajo el coro de la iglesia de San Lorenzo, a las 22.30 h.

Si no se realiza la Procesión del Santo Entierro, se adelanta una hora el traslado de este paso, el único que es propiedad del Ayuntamiento pamplonés. Saldrá, entonces, desde la catedral.


La Dolorosa es el paso más antiguo de Pamplona

. Domingo de Resurrección
En 2017, la Hermandad de la Pasión del Señor ha organizado por primera vez la Procesión del Resucitado. Para ello, ha construido un nuevo paso con la imagen de un resucitado del siglo XVIII de tamaño natural, que le ha cedido el Cabildo Catedral de Pamplona.

La procesión se inicia a las 10.45 horas en la calle Dormitalería y se dirige a la plaza de Santa María la Real, donde el arzobispo bendecirá el nuevo paso; desde aquí, continuará por las calles Juan de Labrit, Merced, Compañía y Curia, hasta la catedral.


El Palacio Arzobispal de Pamplona, en la Plaza Santa María la Real

Gastronomía
No te voy a engañar: en Pamplona se come muy bien. Y las opciones son muy variadas. Una es ir de pinchos, una tradición arraigada en el norte de la península, y que consiste en ir cambiando de bar con cada pincho que se consume.

En el casco viejo se concentran multitud de bares con las barras a rebosar de pinchos. Son tres zonas más o menos diferenciadas: una, alrededor de la famosa calle Estafeta; otra, centrada en las calles San Nicolás y San Gregorio, cerca de la Plaza del Castillo, y una tercera, en torno a la calle Navarrería, junto a la catedral.


Una barra de un bar de Pamplona con ricos pinchos
Encontrarás desde los típicos fritos, de jamón, de pimiento, de calamar o de morcilla, a las tostadas que te sirven en bandeja mezclas de productos insospechadamente deliciosas, hasta verdaderas obras de arte culinario. Una buena muestra la componen los pinchos presentados en la reciente Semana del Pincho.

Hay establecimientos especializados en un determinado pincho, así que cuando entres en uno, mira a tu alrededor y observa qué han pedido los demás. Ese será tu pincho.

La otra opción, que no disyuntiva, es sentarse a una buena mesa y aprovechar para probar los excelentes productos de la tierra navarra: verduras, como la alcachofa, el cardo o el espárrago; carnes, como el cordero o la ternera. También pescados de sus ríos, como el salmón o la trucha, y postres, como la cuajada o el queso. Y todo regado por un excelente vino de Denominación de Origen de Navarra, o de La Rioja que, aunque sorprenda, incluye viñedos de nuestra Comunidad.

Para solventar la dificultad de elegir restaurante, la página web de Turismo del Gobierno de Navarra ofrece un buscador en el que lo podrás seleccionar según el tipo de cocina (casera, un asador, etc.) y el precio del menú, o incluso el número de plazas disponibles.

Solo me queda una cosa por decir: ¡Feliz Semana Santa!


El hombre prehistórico encontró refugio en las cuevas de Urdax, en las montañas pirenaicas de Navarra. Y nosotros, hoy, nos adentramo...


La cueva de Ikaburu, en el municipio navarro de Urdax

El hombre prehistórico encontró refugio en las cuevas de Urdax, en las montañas pirenaicas de Navarra. Y nosotros, hoy, nos adentramos en ellas para descubrir cómo el agua ha creado una maravilla como esta.

Tres son las grutas que forman las conocidas como las cuevas de Urdax (Urdazubi, en euskera), por el municipio navarro en el que se sitúan: Ikaburu, Berroberria y Alkerdi. Los expertos consideran que constituyen el yacimiento prehistórico del Paleolítico superior más importante de Navarra, afirmación que ha cobrado más sentido que nunca recientemente... Pero esa historia te la cuento más adelante.

La cueva de Ikaburu, tienda de recuerdos y artesanía, y merendero

La cueva de Ikaburu es la única en la que podrás entrar, gracias a una visita guiada de unos 40 minutos. El río Urtxuma (o Urtxume, según las fuentes) te acompañará, literal y figuradamente, en el recorrido por salas pobladas de estalactitas y estalagmitas. 


La cueva de Ikaburu, en el municipio navarro de Urdax


Una 'joven' estalagmita de... 3.000 añosSon la muestra de su trabajo constante porque es él, el río, el responsable de esas formas creadas a lo largo de miles de años. Una buena prueba es la estalagmita de esta imagen, que no tiene más que unos 3.000 años...

Cuentan que la gruta de Ikaburu, cuyo origen se ha fechado unos 14.000 años, fue descubierta por un pastor en 1808. No fue hasta la segunda mitad del siglo XX cuando comenzó su historia como recurso turístico, hasta alcanzar en la actualidad el reconocimiento que se merece.

La cueva de Ikaburu, en el municipio navarro de Urdax

Cuevas de Alkerdi y Berrobidea
Las cuevas de Alkerdi y Berrobidea fueron descubiertas más de un siglo después que la de Ikaburu, exactamente en 1930, por el espeleólogo francés Norbert Casteret.

Un molar, el primer resto humano de la Prehistoria navarraDurante el siglo XX se realizaron diversos estudios, tanto de los útiles y materiales encontrados en la cueva de Alkerdi como de los grabados de sus paredes. Entre los hallazgos, destaca un molar, pero no uno cualquiera: constituye el primer resto humano de la Prehistoria navarra, ya que se ha datado en el año 24.530 a.C. Lo podéis ver en el Museo de Navarra.

En cuanto a los grabados, los expertos han señalado que representan un bisonte, un ciervo y un caballo, y que pertenecen a la época Magdaleniense (Paleolítico superior), es decir, tienen alrededor de 13.000 años.

Pero el siglo XXI nos ha traído nuevos descubrimientos. En septiembre de 2016 un equipo formado por arqueólogos, espeleólogos y geólogos anunció que había encontrado otros 14 elementos de arte parietal paleolítico, restos de silex y 3 kilómetros de nuevas galerías en la que se ha denominado cueva de Alkerdi 2.

Entre las representaciones, la figura de un bisonte ha servido para fechar los grabados en la época Gravetiense (hace 28.000-20.000 años, en el Paleolítico Superior), lo que los convierte en las pinturas más antiguas descubiertas en Navarra. 

Así que el yacimiento prehistórico del Paleolítico superior más importante de Navarra se ha superado a sí mismo. Tal vez podamos disfrutar de sus futuros en el futuro...

Cómo ir
Desde Pamplona, toma la Nacional 121-A en dirección a Francia y, poco antes de Oronoz-Mugairi, accede a la Nacional 121-B que sigue hacia Elizondo. Pasado el puerto de Otsondo, solo tendrás que seguir las indicaciones a las cuevas de Urdax.

Se hallan a menos de 80 km de la capital navarra.

Las cuevas de Urdax, a menos de 80 km de Pamplona

Horario y precio
La cueva de Ikaburu, en el municipio navarro de UrdaxLa gruta de Ikaburu se puede visitar de martes a domingo. Consulta las horas establecidas para la visita guiada, y su precio, aquí. En la misma página, puedes también realizar una reserva, aunque, en principio, no suele haber problema de aforo.

Existe la posibilidad de comprar el Pass Urdax, un bono que incluye, además de la entrada a las cuevas, la visita a la exposición y al museo del Monasterio de Urdax.

Sendero de las cuevas
Detrás de la tienda de recuerdos y productos de artesanía local, una senda te lleva desde la cueva de Urdax a la de Zugarramurdi. Es el camino del pottok (una raza de caballos pequeños propia de la zona), que une estas dos cuevas también con la de Sara, en Francia.

El recorrido, de un total de 12 kilómetros y marcado con el dibujo de un pottok azul, cruza los caseríos, los prados y el bosque de la zona.

El camino del 'pottok', entre las cuevas de Urdax y Zugarramurdi


El camino del 'pottok', entre las cuevas de Urdax y Zugarramurdi


Medio ocultos por el bosque de hayas de Quinto Real, unos arcos de piedra se mantienen en pie sobre el río Arga. La naturaleza parece hab...

Real Fábrica de Armas de Eugi

Medio ocultos por el bosque de hayas de Quinto Real, unos arcos de piedra se mantienen en pie sobre el río Arga. La naturaleza parece haber intentado cubrir con un manto romántico estas estructuras, de forma que, paradójicamente, esconde las ruinas de la Real Fábrica de Armas de Eugi, en Navarra.

Esos arcos de piedra son los restos mejor conservados de la conocida también como Real Fábrica de Municiones de Eugi, que ha visto valorado su carácter de monumento y zona arqueológica industrial del siglo XVIII tras su declaración como Bien de Interés Cultural en 2016. Pero su historia se remonta mucho tiempo atrás. 


Real Fábrica de Armas de Eugi

De herrería a Real Fábrica de Armas
La madera proporcionada por los bosques de Quinto Real, las minas de hierro de la zona y ríos como el Arga, determinaron el lugar donde se estableció la que terminaría convertida en la Real 
Fábrica de Armas de Eugi.

En esta zona navarra, se producían armaduras y armamento desde el siglo XV en una herrería medieval, que alcanzó su época dorada durante su pertenencia de algo más de un siglo a la Corona española, especialmente, bajo el reinado de Felipe III (1598-1621).

Abandonada durante un tiempo, la que había sido Armería Real pasó a manos privadas a finales del XVII y hasta 1766, cuando fue recuperada por la Corona. Solo 18 años sobrevivió como Real Fábrica de Armas, al ser incendiada por tropas francesas durante la Guerra contra la Convención (1793-1795), lo que terminó con su funcionamiento y la relegó al olvido, dejando que la naturaleza se apropiara de ella.

Fue en 2012, gracias a un proyecto financiado con fondos europeos, cuando se inició su recuperación, que será impulsada gracias al mencionado reconocimiento como Bien de Interés Cultural.


Real Fábrica de Armas de Eugi

Complejo industrial
Eugi contó con dos centros de producción de armamento y armaduras: el primero, junto al pueblo, cubierto en la actualidad por un embalse que abastece de agua a Pamplona y Comarca, y el segundo, perteneciente a la última etapa de la Real Fábrica de Armas, a 8,5 km de la localidad, y cuyas ruinas podemos observar.

Llegó a formar un auténtico complejo industrial, que alcanzó los 10.000 metros cuadrados. Un complejo que incluía no solo la zona productiva o el área propiamente industrial, sino también un área de alojamiento y servicios para los trabajadores de la fábrica y sus familias.

Real Fábrica de Armas de Eugi

Situación
Las ruinas de la Real Fábrica de Armas se hallan a 8,5 kilómetros al norte de Eugi, un concejo navarro del municipio de Esteríbar situado en la Merindad de Sangüesa.

Para acceder desde Pamplona, toma la carretera nacional N-135 dirección a Roncesvalles/Francia; a la salida de la localidad de Zubiri, toma el desvío a Eugi, siguiendo la carretera comarcal NA-138. Poco después del kilómetro 14, encontrarás un espacio donde dejar el coche, cerca de un panel informativo. Las primeras ruinas se encuentran a la izquierda de la carretera.

Situación de la Real Fábrica de Armas de Eugi

Saber más
Puedes conocer más sobre la historia de Eugi y su fábrica de armas, gracias al Centro de Referencia Histórica Olondo. En la primera planta de las antiguas escuelas de Eugi, este centro recoge fotografías, siluetas de armaduras reales, herramientas antiguas, balas de cañón y minerales extraídos en la zona.

Consulta el horario y la posibilidad de realizar visitas guiadas a la Real Fábrica de Armas de Eugi en la página web de la localidad.

Géiseres, fumarolas, fiordos, glaciares... Islandia  es el país de los paisajes increíbles. Y de las experiencias únicas. Lo es, por ejem...

En moto, por un glaciar de Islandia

Géiseres, fumarolas, fiordos, glaciares... Islandia es el país de los paisajes increíbles. Y de las experiencias únicas. Lo es, por ejemplo, conducir una motonieve por un glaciar, y no uno cualquiera: el glaciar Vatnajökull es el mayor glaciar de la 'Isla de hielo' (Iceland, en inglés) y el mayor de Europa en volumen.

Desde que empezamos a preparar nuestro viaje por Islandia, me llamó la atención la oportunidad de cruzar parte de un glaciar con una moto de nieve. Sin embargo, lo dejé al azar. Una vez en nuestro destino, en el centro de visitantes de Skaftafell nos informaron de que la agencia Glacier Jeeps ofrecía excursiones por el glaciar Vatnajökull. Y estaba en nuestra ruta por la isla.

Después de conocer la laguna Jökulsárlón, nos acercamos hasta el cruce desde el que parten las excursiones por el glaciar, en la única carretera que da la vuelta a toda la isla.


Inicio de la excursión con moto de nieve, en la carretera F985

Ninguno de mis compañeros de viaje se animaron, y, después de algunas dudas, yo me lancé. El precio es escandaloso, pero pensé que tal vez no volviera a tener esa oportunidad y que, después de sufrir algunas penurias viajeras, se convertiría en mi compensación. Tuve la suerte de poder compartir la moto, de forma que el precio no aumentara aún más, con un madrileño que visitaba Islandia con otras dos personas.

En todoterreteno subes, por la carretera F985, hasta 840 m de altura

Un todoterreteno te sube, por la carretera F985, hasta una altura de 840 metros. Aquí se encuentra un restaurante, Jöklasel, punto de reunión de los excursionistas. Te facilitan casi todo el material que necesitas: cascos de seguridad, mono y botas de agua; yo llevaba, además, guantes, gorro y gafas.

Después, en uno de los comedores del restaurante, un guía explica dos cosas básicas para conducir la moto de nieve: puño a la derecha del manillar, el acelerador; puño a la izquierda, el freno; hay que inclinarse en las curvas y ya, a conducir por el glaciar.

Preparada para conducir una moto de nieve por el glaciar Vatnajökull

Javier, el madrileño, y yo, cerrábamos la fila de motos. Tuvimos la mala suerte de que la niebla cubriera el glaciar casi por completo, así que seguíamos la huella que iban dejando los demás; si acelerabas, temías chocar con ellos; si reducías la velocidad, perdías el rastro. Poco a poco, nos hicimos a la moto, al entorno y disfrutamos de toda una explosión de adrenalina.

A mitad de camino, se realiza una parada que el guía aprovecha para contar algunas curiosidades del glaciar y para intentar vender, como hizo el nuestro, la que defendió como “la mejor cerveza del mundo”, creada con el agua del glaciar y una flor de la zona. Nos dio tiempo, después, para hacernos fotos, y vuelta al punto de partida.

El glaciar Vatnajökull
El glaciar forma parte del Parque Nacional de Vatnajökull, en el sureste de Islandia. Creado en 2008, ha incluido otros parques de los alrededores, como los de Skaftafell en el suroeste y Jökulsárgljúfur en el norte, para su protección.

Vatnajökull es el mayor glaciar de Islandia, con sus más de 8.000 km2, y el primero de Europa en volumen, por sus 3.000 km3 (o en datos absolutos, según la fuente que consultes). Bajo su superficie se esconden montañas, valles y mesetas, y hasta algunos volcanes, como el Bárðarbunga y el Grímsvötn.

Información práctica
Si tienes claro que quieres vivir este experiencia, te recomiendo que la reserves por adelantado. Puedes hacerlo a través de la página web de Glacier Jeeps, que te ofrece información detallada de dónde encontrarles, a qué hora, precios, etc.

Glacier Jeeps te ofrece conducir una moto de nieve en el glaciar Vatnajökull

. Dónde
Hay dos puntos de salida de las excursiones: el albergue Vagnsstaðir y un aparcamiento en el cruce a Jöklasel (el siguiente desvío después del que lleva al hotel Smyrlabjör)

. Cuándo
Ofrecen dos excursiones diarias, una a las 9.30 horas y la segunda, a las 14 horas.

. Duración
La excursión dura entre tres y cuatro horas, desde que sales del punto de partida hasta la vuelta al mismo lugar.

. Precio
En febrero de 2017, el precio de una excursión en una moto de nieve de dos plazas por el glaciar Vatnajokull es de 24.000 ISK (coronas islandesas) por persona (cerca de 200 euros). Si quieres conducir una tú solo, hay que pagar un extra.

¿Y a ti? ¿Te gustan las motos? ¿Te imaginas conduciendo una moto de nieve en un glaciar?