Hay muchas formas de disfrutar de la Semana Santa y todas las puedes encontrar en Pamplona. Si quieres conocer una ciudad con histo...


Semana Santa en Pamplona

Hay muchas formas de disfrutar de la Semana Santa y todas las puedes encontrar en Pamplona. Si quieres conocer una ciudad con historia, y moderna a la vez; si quieres descubrir cómo se viven unas tradiciones religiosas menos populares que otras, pero igualmente emotivas, o si quieres, simplemente, unos días de descanso en los que degustar nuevas experiencias gastronómicas, bienvenido a Pamplona.

Conocer Pamplona
No hay mejor manera de conocer Pamplona que a través de un paseo por sus murallas. Se considera que el conjunto amurallado de la capital navarra, construido a partir del siglo XVI y declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los mejor conservados de la península ibérica.


Parque de la Media Luna, inicio del paseo por las murallas de Pamplona
Este paseo de unos cinco kilómetros comienza en la Media Luna, un parque romántico de principios del siglo XX, y acaba en la Ciudadela, una fortificación convertida en parque en pleno centro de la ciudad.

Si lo quieres hacer por tu cuenta, te cuento cómo en este enlace a otro artículo del blog; si prefieres que te guíen en el recorrido, el Ayuntamiento pamplonés ha organizado para estas fechas, como en otras ocasiones, tres tipos de visitas guiadas entre los días 13 y 17 de abril:

. Pamplona, historia entre murallas
Esta visita, que se inicia todos los días a las 11 horas en la Oficina de Turismo (calle San Saturnino, 2), te descubrirá la ciudad amurallada y cómo ha ido transformándose en un recorrido que te llevará por la Plaza Consistorial, la Iglesia de San Saturnino, o la Plaza del Castillo, hasta terminar en la Catedral.

. Viaje al interior de los Baluartes
El Ayuntamiento de Pamplona te propone acceder a tres baluartes de la muralla, Redín, Guadalupe y Labrit. En una visita que empieza cada día a las 16.30 horas, en el Baluarte del Redín (calle Redín, s/n, entre la calle Carmen y la Ronda del Obispo Barbazán), conocerás estos elementos defensivos y sus funciones.



El Baluarte de Labrit, en las murallas de Pamplona

. La Ciudadela
Considerada por muchos el mejor ejemplo de arquitectura militar del Renacimiento español, la Ciudadela de Pamplona se ha convertido en un bello parque público que destina sus edificios al ocio o la cultura. Todos los días a las 18.30 horas, en la entrada de la avenida del Ejército (frente al Palacio de Congresos Baluarte), comenzará una visita al Cuerpo de Guardia, la Plaza de Armas o su Antigua Capilla.


La entrada a la Ciudadela de Pamplona por la avenida del Ejército

Las visitas, con una duración de 90 minutos, tienen un precio general de entre 4 y 5 euros; los menores de 10 años entran gratis. Puedes adquirir las entradas en la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Pamplona; en la dirección de correo electrónico oficinaturismo@pamplona.es, o en el teléfono 948 420 700.


Con la entrada, puedes visitar también el Centro de Interpretación de las Fortificaciones. Se encuentra entre la plaza de toros y el Paseo de la Media Luna (confluencia de las calles Arrieta y Aralar).

Fortín de San Bartolomé, Centro de Interpretación de las murallas de Pamplona

Tradición religiosa
Tradición y religión se aúnan en numerosos actos en la calle durante los días de Semana Santa propiamente dichos. Entre ellos, destacan los siguientes:

. Jueves Santo
   . Voto de las Cinco Llagas
    Según la tradición, una procesión de los habitantes de Pamplona con la imagen de las Cinco Llagas de Jesucristo en el pecho libró a la ciudad de la peste que la asolaba en 1599.

Un año después se instauró un acto de agradecimiento que serviría para conmemorar este hecho y renovar el Voto de las Cinco Llagas, y que se repite desde entonces. Tiene lugar en la Parroquia de San Agustín (calle San Agustín, 1) a las 17.30 horas.

   . Procesión y oración
   Una comitiva formada por tres pasos, La Última Cena, La Oración en el Huerto y El Prendimiento, recorre la distancia que separa la sede de la Hermandad de la Pasión (Dormitalería, 13) del Palacio Arzobispal (Plaza Santa María la Real, 1).

Acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad de la Flagelación de Logroño, la comitiva sale a las 20 horas. El recorrido es el siguiente: calles Dormitalería, Javier, Merced y Juan de Labrit, Plaza de Santa María la Real, y calles Merced, Javier y, de nuevo, Dormitalería.


La mayoría de las procesiones de Pamplona empiezan o acaban junto a la catedral

. Viernes Santo
   . Procesión del Santo Entierro
   Se trata del acto más importante de la Semana Santa en Pamplona. Comienza a las 19.30 horas, en la calle Dormitalería, donde terminará después de recorrer diversas calles del casco viejo.

El recorrido es el siguiente: calles Dormitalería, Javier, Compañía, Curia, Navarrería y Mercaderes, Plaza consistorial, calles San Saturnino y Mayor, Paseo Doctor Arazuri, calles San Antón, Zapatería, Calceteros, Mercaderes y Calderería, Bajada de Javier y regreso a la calle Dormitalería.

   . Retorno de la Dolorosa
   La Dolorosa, el paso más antiguo de la ciudad, regresa desde la Parroquia de San Agustín a su capilla, bajo el coro de la iglesia de San Lorenzo, a las 22.30 h.

Si no se realiza la Procesión del Santo Entierro, se adelanta una hora el traslado de este paso, el único que es propiedad del Ayuntamiento pamplonés. Saldrá, entonces, desde la catedral.


La Dolorosa es el paso más antiguo de Pamplona

. Domingo de Resurrección
En 2017, la Hermandad de la Pasión del Señor ha organizado por primera vez la Procesión del Resucitado. Para ello, ha construido un nuevo paso con la imagen de un resucitado del siglo XVIII de tamaño natural, que le ha cedido el Cabildo Catedral de Pamplona.

La procesión se inicia a las 10.45 horas en la calle Dormitalería y se dirige a la plaza de Santa María la Real, donde el arzobispo bendecirá el nuevo paso; desde aquí, continuará por las calles Juan de Labrit, Merced, Compañía y Curia, hasta la catedral.


El Palacio Arzobispal de Pamplona, en la Plaza Santa María la Real

Gastronomía
No te voy a engañar: en Pamplona se come muy bien. Y las opciones son muy variadas. Una es ir de pinchos, una tradición arraigada en el norte de la península, y que consiste en ir cambiando de bar con cada pincho que se consume.

En el casco viejo se concentran multitud de bares con las barras a rebosar de pinchos. Son tres zonas más o menos diferenciadas: una, alrededor de la famosa calle Estafeta; otra, centrada en las calles San Nicolás y San Gregorio, cerca de la Plaza del Castillo, y una tercera, en torno a la calle Navarrería, junto a la catedral.


Una barra de un bar de Pamplona con ricos pinchos
Encontrarás desde los típicos fritos, de jamón, de pimiento, de calamar o de morcilla, a las tostadas que te sirven en bandeja mezclas de productos insospechadamente deliciosas, hasta verdaderas obras de arte culinario. Una buena muestra la componen los pinchos presentados en la reciente Semana del Pincho.

Hay establecimientos especializados en un determinado pincho, así que cuando entres en uno, mira a tu alrededor y observa qué han pedido los demás. Ese será tu pincho.

La otra opción, que no disyuntiva, es sentarse a una buena mesa y aprovechar para probar los excelentes productos de la tierra navarra: verduras, como la alcachofa, el cardo o el espárrago; carnes, como el cordero o la ternera. También pescados de sus ríos, como el salmón o la trucha, y postres, como la cuajada o el queso. Y todo regado por un excelente vino de Denominación de Origen de Navarra, o de La Rioja que, aunque sorprenda, incluye viñedos de nuestra Comunidad.

Para solventar la dificultad de elegir restaurante, la página web de Turismo del Gobierno de Navarra ofrece un buscador en el que lo podrás seleccionar según el tipo de cocina (casera, un asador, etc.) y el precio del menú, o incluso el número de plazas disponibles.

Solo me queda una cosa por decir: ¡Feliz Semana Santa!


El hombre prehistórico encontró refugio en las cuevas de Urdax, en las montañas pirenaicas de Navarra. Y nosotros, hoy, nos adentramo...


La cueva de Ikaburu, en el municipio navarro de Urdax

El hombre prehistórico encontró refugio en las cuevas de Urdax, en las montañas pirenaicas de Navarra. Y nosotros, hoy, nos adentramos en ellas para descubrir cómo el agua ha creado una maravilla como esta.

Tres son las grutas que forman las conocidas como las cuevas de Urdax (Urdazubi, en euskera), por el municipio navarro en el que se sitúan: Ikaburu, Berroberria y Alkerdi. Los expertos consideran que constituyen el yacimiento prehistórico del Paleolítico superior más importante de Navarra, afirmación que ha cobrado más sentido que nunca recientemente... Pero esa historia te la cuento más adelante.

La cueva de Ikaburu, tienda de recuerdos y artesanía, y merendero

La cueva de Ikaburu es la única en la que podrás entrar, gracias a una visita guiada de unos 40 minutos. El río Urtxuma (o Urtxume, según las fuentes) te acompañará, literal y figuradamente, en el recorrido por salas pobladas de estalactitas y estalagmitas. 


La cueva de Ikaburu, en el municipio navarro de Urdax


Una 'joven' estalagmita de... 3.000 añosSon la muestra de su trabajo constante porque es él, el río, el responsable de esas formas creadas a lo largo de miles de años. Una buena prueba es la estalagmita de esta imagen, que no tiene más que unos 3.000 años...

Cuentan que la gruta de Ikaburu, cuyo origen se ha fechado unos 14.000 años, fue descubierta por un pastor en 1808. No fue hasta la segunda mitad del siglo XX cuando comenzó su historia como recurso turístico, hasta alcanzar en la actualidad el reconocimiento que se merece.

La cueva de Ikaburu, en el municipio navarro de Urdax

Cuevas de Alkerdi y Berrobidea
Las cuevas de Alkerdi y Berrobidea fueron descubiertas más de un siglo después que la de Ikaburu, exactamente en 1930, por el espeleólogo francés Norbert Casteret.

Un molar, el primer resto humano de la Prehistoria navarraDurante el siglo XX se realizaron diversos estudios, tanto de los útiles y materiales encontrados en la cueva de Alkerdi como de los grabados de sus paredes. Entre los hallazgos, destaca un molar, pero no uno cualquiera: constituye el primer resto humano de la Prehistoria navarra, ya que se ha datado en el año 24.530 a.C. Lo podéis ver en el Museo de Navarra.

En cuanto a los grabados, los expertos han señalado que representan un bisonte, un ciervo y un caballo, y que pertenecen a la época Magdaleniense (Paleolítico superior), es decir, tienen alrededor de 13.000 años.

Pero el siglo XXI nos ha traído nuevos descubrimientos. En septiembre de 2016 un equipo formado por arqueólogos, espeleólogos y geólogos anunció que había encontrado otros 14 elementos de arte parietal paleolítico, restos de silex y 3 kilómetros de nuevas galerías en la que se ha denominado cueva de Alkerdi 2.

Entre las representaciones, la figura de un bisonte ha servido para fechar los grabados en la época Gravetiense (hace 28.000-20.000 años, en el Paleolítico Superior), lo que los convierte en las pinturas más antiguas descubiertas en Navarra. 

Así que el yacimiento prehistórico del Paleolítico superior más importante de Navarra se ha superado a sí mismo. Tal vez podamos disfrutar de sus futuros en el futuro...

Cómo ir
Desde Pamplona, toma la Nacional 121-A en dirección a Francia y, poco antes de Oronoz-Mugairi, accede a la Nacional 121-B que sigue hacia Elizondo. Pasado el puerto de Otsondo, solo tendrás que seguir las indicaciones a las cuevas de Urdax.

Se hallan a menos de 80 km de la capital navarra.

Las cuevas de Urdax, a menos de 80 km de Pamplona

Horario y precio
La cueva de Ikaburu, en el municipio navarro de UrdaxLa gruta de Ikaburu se puede visitar de martes a domingo. Consulta las horas establecidas para la visita guiada, y su precio, aquí. En la misma página, puedes también realizar una reserva, aunque, en principio, no suele haber problema de aforo.

Existe la posibilidad de comprar el Pass Urdax, un bono que incluye, además de la entrada a las cuevas, la visita a la exposición y al museo del Monasterio de Urdax.

Sendero de las cuevas
Detrás de la tienda de recuerdos y productos de artesanía local, una senda te lleva desde la cueva de Urdax a la de Zugarramurdi. Es el camino del pottok (una raza de caballos pequeños propia de la zona), que une estas dos cuevas también con la de Sara, en Francia.

El recorrido, de un total de 12 kilómetros y marcado con el dibujo de un pottok azul, cruza los caseríos, los prados y el bosque de la zona.

El camino del 'pottok', entre las cuevas de Urdax y Zugarramurdi


El camino del 'pottok', entre las cuevas de Urdax y Zugarramurdi


Medio ocultos por el bosque de hayas de Quinto Real, unos arcos de piedra se mantienen en pie sobre el río Arga. La naturaleza parece hab...

Real Fábrica de Armas de Eugi

Medio ocultos por el bosque de hayas de Quinto Real, unos arcos de piedra se mantienen en pie sobre el río Arga. La naturaleza parece haber intentado cubrir con un manto romántico estas estructuras, de forma que, paradójicamente, esconde las ruinas de la Real Fábrica de Armas de Eugi, en Navarra.

Esos arcos de piedra son los restos mejor conservados de la conocida también como Real Fábrica de Municiones de Eugi, que ha visto valorado su carácter de monumento y zona arqueológica industrial del siglo XVIII tras su declaración como Bien de Interés Cultural en 2016. Pero su historia se remonta mucho tiempo atrás. 


Real Fábrica de Armas de Eugi

De herrería a Real Fábrica de Armas
La madera proporcionada por los bosques de Quinto Real, las minas de hierro de la zona y ríos como el Arga, determinaron el lugar donde se estableció la que terminaría convertida en la Real 
Fábrica de Armas de Eugi.

En esta zona navarra, se producían armaduras y armamento desde el siglo XV en una herrería medieval, que alcanzó su época dorada durante su pertenencia de algo más de un siglo a la Corona española, especialmente, bajo el reinado de Felipe III (1598-1621).

Abandonada durante un tiempo, la que había sido Armería Real pasó a manos privadas a finales del XVII y hasta 1766, cuando fue recuperada por la Corona. Solo 18 años sobrevivió como Real Fábrica de Armas, al ser incendiada por tropas francesas durante la Guerra contra la Convención (1793-1795), lo que terminó con su funcionamiento y la relegó al olvido, dejando que la naturaleza se apropiara de ella.

Fue en 2012, gracias a un proyecto financiado con fondos europeos, cuando se inició su recuperación, que será impulsada gracias al mencionado reconocimiento como Bien de Interés Cultural.


Real Fábrica de Armas de Eugi

Complejo industrial
Eugi contó con dos centros de producción de armamento y armaduras: el primero, junto al pueblo, cubierto en la actualidad por un embalse que abastece de agua a Pamplona y Comarca, y el segundo, perteneciente a la última etapa de la Real Fábrica de Armas, a 8,5 km de la localidad, y cuyas ruinas podemos observar.

Llegó a formar un auténtico complejo industrial, que alcanzó los 10.000 metros cuadrados. Un complejo que incluía no solo la zona productiva o el área propiamente industrial, sino también un área de alojamiento y servicios para los trabajadores de la fábrica y sus familias.

Real Fábrica de Armas de Eugi

Situación
Las ruinas de la Real Fábrica de Armas se hallan a 8,5 kilómetros al norte de Eugi, un concejo navarro del municipio de Esteríbar situado en la Merindad de Sangüesa.

Para acceder desde Pamplona, toma la carretera nacional N-135 dirección a Roncesvalles/Francia; a la salida de la localidad de Zubiri, toma el desvío a Eugi, siguiendo la carretera comarcal NA-138. Poco después del kilómetro 14, encontrarás un espacio donde dejar el coche, cerca de un panel informativo. Las primeras ruinas se encuentran a la izquierda de la carretera.

Situación de la Real Fábrica de Armas de Eugi

Saber más
Puedes conocer más sobre la historia de Eugi y su fábrica de armas, gracias al Centro de Referencia Histórica Olondo. En la primera planta de las antiguas escuelas de Eugi, este centro recoge fotografías, siluetas de armaduras reales, herramientas antiguas, balas de cañón y minerales extraídos en la zona.

Consulta el horario y la posibilidad de realizar visitas guiadas a la Real Fábrica de Armas de Eugi en la página web de la localidad.

Géiseres, fumarolas, fiordos, glaciares... Islandia  es el país de los paisajes increíbles. Y de las experiencias únicas. Lo es, por ejem...

En moto, por un glaciar de Islandia

Géiseres, fumarolas, fiordos, glaciares... Islandia es el país de los paisajes increíbles. Y de las experiencias únicas. Lo es, por ejemplo, conducir una motonieve por un glaciar, y no uno cualquiera: el glaciar Vatnajökull es el mayor glaciar de la 'Isla de hielo' (Iceland, en inglés) y el mayor de Europa en volumen.

Desde que empezamos a preparar nuestro viaje por Islandia, me llamó la atención la oportunidad de cruzar parte de un glaciar con una moto de nieve. Sin embargo, lo dejé al azar. Una vez en nuestro destino, en el centro de visitantes de Skaftafell nos informaron de que la agencia Glacier Jeeps ofrecía excursiones por el glaciar Vatnajökull. Y estaba en nuestra ruta por la isla.

Después de conocer la laguna Jökulsárlón, nos acercamos hasta el cruce desde el que parten las excursiones por el glaciar, en la única carretera que da la vuelta a toda la isla.


Inicio de la excursión con moto de nieve, en la carretera F985

Ninguno de mis compañeros de viaje se animaron, y, después de algunas dudas, yo me lancé. El precio es escandaloso, pero pensé que tal vez no volviera a tener esa oportunidad y que, después de sufrir algunas penurias viajeras, se convertiría en mi compensación. Tuve la suerte de poder compartir la moto, de forma que el precio no aumentara aún más, con un madrileño que visitaba Islandia con otras dos personas.

En todoterreteno subes, por la carretera F985, hasta 840 m de altura

Un todoterreteno te sube, por la carretera F985, hasta una altura de 840 metros. Aquí se encuentra un restaurante, Jöklasel, punto de reunión de los excursionistas. Te facilitan casi todo el material que necesitas: cascos de seguridad, mono y botas de agua; yo llevaba, además, guantes, gorro y gafas.

Después, en uno de los comedores del restaurante, un guía explica dos cosas básicas para conducir la moto de nieve: puño a la derecha del manillar, el acelerador; puño a la izquierda, el freno; hay que inclinarse en las curvas y ya, a conducir por el glaciar.

Preparada para conducir una moto de nieve por el glaciar Vatnajökull

Javier, el madrileño, y yo, cerrábamos la fila de motos. Tuvimos la mala suerte de que la niebla cubriera el glaciar casi por completo, así que seguíamos la huella que iban dejando los demás; si acelerabas, temías chocar con ellos; si reducías la velocidad, perdías el rastro. Poco a poco, nos hicimos a la moto, al entorno y disfrutamos de toda una explosión de adrenalina.

A mitad de camino, se realiza una parada que el guía aprovecha para contar algunas curiosidades del glaciar y para intentar vender, como hizo el nuestro, la que defendió como “la mejor cerveza del mundo”, creada con el agua del glaciar y una flor de la zona. Nos dio tiempo, después, para hacernos fotos, y vuelta al punto de partida.

El glaciar Vatnajökull
El glaciar forma parte del Parque Nacional de Vatnajökull, en el sureste de Islandia. Creado en 2008, ha incluido otros parques de los alrededores, como los de Skaftafell en el suroeste y Jökulsárgljúfur en el norte, para su protección.

Vatnajökull es el mayor glaciar de Islandia, con sus más de 8.000 km2, y el primero de Europa en volumen, por sus 3.000 km3 (o en datos absolutos, según la fuente que consultes). Bajo su superficie se esconden montañas, valles y mesetas, y hasta algunos volcanes, como el Bárðarbunga y el Grímsvötn.

Información práctica
Si tienes claro que quieres vivir este experiencia, te recomiendo que la reserves por adelantado. Puedes hacerlo a través de la página web de Glacier Jeeps, que te ofrece información detallada de dónde encontrarles, a qué hora, precios, etc.

Glacier Jeeps te ofrece conducir una moto de nieve en el glaciar Vatnajökull

. Dónde
Hay dos puntos de salida de las excursiones: el albergue Vagnsstaðir y un aparcamiento en el cruce a Jöklasel (el siguiente desvío después del que lleva al hotel Smyrlabjör)

. Cuándo
Ofrecen dos excursiones diarias, una a las 9.30 horas y la segunda, a las 14 horas.

. Duración
La excursión dura entre tres y cuatro horas, desde que sales del punto de partida hasta la vuelta al mismo lugar.

. Precio
En febrero de 2017, el precio de una excursión en una moto de nieve de dos plazas por el glaciar Vatnajokull es de 24.000 ISK (coronas islandesas) por persona (cerca de 200 euros). Si quieres conducir una tú solo, hay que pagar un extra.

¿Y a ti? ¿Te gustan las motos? ¿Te imaginas conduciendo una moto de nieve en un glaciar?



El Pirineo navarro te ofrece dos estaciones para la práctica de esquí de fondo: Larra-Belagua, en el Valle de Belagua, y Abodi-Irati, ...

Dónde esquiar en Navarra

El Pirineo navarro te ofrece dos estaciones para la práctica de esquí de fondo: Larra-Belagua, en el Valle de Belagua, y Abodi-Irati, en el Valle de Salazar. Ambos son parajes que merecen la visita: el de Belagua es el único valle glaciar en Navarra que formó hace miles de años una de las lenguas de hielo que nacían en el glaciar de Larra; el de Salazar acoge parte de la maravillosa Selva de Irati, el segundo hayedo-abetal más extenso y mejor conservado de Europa. 

El Centro de Montaña Valle Roncal (Larra-Belagua), en la carretera de Isaba a Francia

El Centro de Montaña Valle Roncal (Larra-Belagua) y su estación de esquí nórdico se hallan en el kilómetro 55 de la carretera que va de Isaba, pueblo fronterizo entre los valles del Roncal y de Belagua, a Francia.

La estación se divide en dos zonas principales: El Ferial y La Contienda.

. El Ferial ofrece 10,1 km esquiables, que, en función de la nieve, pueden alcanzar los 30, ya que suman las pistas de Bortuzko, Eskilzarra y Mata de Haya (o Rincón de Belagua).

Aquí encontrarás el edificio principal, que acoge la escuela de esquí y donde puedes alquilar el material que necesites. Cuenta, además, con botiquín, bar, restaurante, tienda, taquillas e incluso un solarium y una sauna.

. La Contienda, por su parte, dispone de 4,9 km de pistas de fondo. También en esta zona, a unos 2 km al norte de El Ferial, encontrarás una cafetería y el botiquín, entre otros servicios.



Plano de las pistas de Larra-Belagua, facilitado por Roncalia

Además del esquí de fondo, también puedes hacer un recorrido de casi 7 km con raquetas de nieve en la zona de El Ferial.

Antes de ir, consulta la información completa sobre el estado de las pistas y del tiempo, así como de los accesos a la estación, en este enlace.



El Centro de esquí nórdico Abodi-Irati, en la antigua aduana de Pikatua

El Centro de esquí nórdico Abodi-Irati se sitúa en el Valle de Salazar, al oeste del Valle del Roncal. El acceso a pistas se encuentra junto a la antigua aduana de Pikatua, en la carretera que une Ochagavía con Larrau (Francia).

Puedes practicar esquí de fondo en 3 pistas: Zamukadoia, con 9 km esquiables; Cruz de Osaba, con 8 km, y Cerrillar, con 5 km. Si las condiciones climatológicas lo permiten, se abren más sendas, como la que baja el llamado camino de Koixta, que llega a la ermita de la Virgen de las Nieves.

Abodi-Irati completa su oferta con recorridos pensados para la práctica del esquí de montaña o de travesía, parte en territorio francés. Puedes informarte en el siguiente enlace. 


Situación



Ahora que ya conoces las posibilidades, ¿te vienes al Pirineo navarro?

Historia, cultura, tradición... son muchas las razones por las que quería viajar a  Tierra Santa  y, en especial, a la ciudad de  Belé...

Iglesia de la Natividad, en Belén

Historia, cultura, tradición... son muchas las razones por las que quería viajar a Tierra Santa y, en especial, a la ciudad de Belén. No podemos olvidar que uno de los momentos más esperados del año en gran parte del mundo es la Navidad, que, aunque se haya convertido en un símbolo de comilonas, regalos y derroche, supone la celebración del nacimiento de Jesús de Nazaret. 

Entrada a la Iglesia de la Natividad, en Belén Mesías, profeta o carpintero, Jesús nació en Belén según la tradición cristiana. Se trata de una ciudad árabe, mucho mayor de lo que me esperaba, en cuyo centro histórico se alza la Basílica de la Natividad. Cuentan que fue Helena, la madre del emperador Constantino I (s. IV), quien determinó su construcción sobre la cueva que luego se convertiría en el portal de Belén.

Sorprende la entrada a la iglesia, muy reducida, al parecer, por motivos defensivos, y la sencillez de su interior. Guarda varios tesoros, como los mosaicos del suelo de la época de Constantino y los que aún lucen en la pared del templo, estos de tiempos de las Cruzadas. 

¿Pero qué buscamos todos? La Gruta de la Natividad: dos escaleras a ambos lados del altar llevan a la cueva en la que una estrella de plata de 14 puntas, con la inscripción latina 'Aquí de la Virgen María Cristo nació' y rodeada por lámparas de plata, señala el lugar del nacimiento de Jesús.


Mosaicos y gruta de la Iglesia de la Natividad, en Belén

La gruta da acceso, a su vez, a varias cuevas que se conectan entre sí: la gruta de San José, la de los Santos Inocentes y la dedicada a los santos Jerónimo, Paula y Eustoquio.


Gruta de San José, en la Iglesia de la Natividad (Belén)

La basílica, de la que se dice que es la iglesia más antigua de Tierra Santa que todavía se utiliza, forma parte de un complejo monumental de edificios religiosos: un convento franciscano, sobre un antiguo monasterio de los cruzados, y la Iglesia católica de Santa Catalina, que fue en origen una pequeña capilla del convento, y que da al conocido como claustro de San Jerónimo.



La Iglesia de Santa Catalina, en Belén

Centro histórico
Este conjunto monumental con apariencia de fortaleza se encuentra en una céntrica plaza de Belén a la que se llega por la calle Manger (pesebre, en castellano) y que también da nombre a la plaza.

Comparte este espacio, además, con Casa Nova, un albergue para peregrinos que gestionan monjes franciscanos; la mezquita de Omar, el único templo musulmán de la ciudad, y el Centro de la Paz, que ofrece información turística y diversas actividades culturales, además de incluir una tienda de regalos.



Mezquita de Omar y Centro de la Paz (dcha.), en la Plaza del Pesebre de la ciudad de Belén

En los alrededores de la plaza, se hallan otros lugares relacionados con el nacimiento de Cristo, como la Gruta de la Leche, una cueva donde se cuenta que la Virgen María se escondió con el Niño de los soldados de Herodes.

El Muro 


Checkpoint 300, control de acceso a la ciudad de Belén


No se puede hablar de Belén sin mencionar el Muro. En una época en la que los muros, ya levantados o prometidos para el futuro, se multiplican, parece que nos hemos olvidado del que separa a palestinos de sus propias familias, de sus lugares de estudio, de trabajo...

Los turistas no tenemos ningún problema en cruzarlo. Ni siquiera por el famoso checkpoint 300, que controla el paso desde Jerusalén a Belén y a la inversa. Permisos especiales, largas filas, registros continuos son los obstáculos a los que se someten, día tras día, miles de palestinos.

Y mientras este sigue en pie, sin que nadie sea capaz de parar la construcción de más kilómetros de hormigón o de vallas (y mucho menos, de tirarlo), otros siguen este camino de dividir países, culturas, religiones, pero sobre todo, personas.