Recorrido por la Sigüenza medieval

El castillo y la catedral de Sigüenza  son los dos estandartes de esta ciudad de la provincia de Guadalajara, situada a 75 kilómetro...


El castillo de Sigüenza

El castillo y la catedral de Sigüenza son los dos estandartes de esta ciudad de la provincia de Guadalajara, situada a 75 kilómetros al norte de su capital. La vía principal de la ciudad medieval, la calle Mayor, te guiará por sus principales monumentos desde la parte alta del municipio, donde se alza el castillo, hasta los pies de la imponente seo.

El castillo es Parador Nacional

El castillo medieval de Sigüenza se empezó a construir en 1123, en el lugar donde había existido un castro romano, primero, un pequeño castillo visigodo, después, y una alcazaba árabe, finalmente, para convertirlo en la residencia de los sucesivos obispos de la ciudad y de los Reyes de Castilla a su paso por el lugar.

En los siglos siguientes, el castillo sufrió diversas ampliaciones y modificaciones hasta su destrucción durante la Guerra Civil. Tras años de abandono, el Ministerio de Información y Turismo decidió reconstruirlo y destinarlo a Parador Nacional, que se inauguró en 1976.


Patio del castillo medieval de SigüenzaEl arquitecto encargado de la reconstrucción, José Luis Picardo, devolvió al edificio su carácter medieval, defensivo y militar, que se plasma en su aspecto de fortaleza, en sus torres y sus almenas. Tres de sus fachadas fueron reformadas y la cuarta, en el este, se hizo nueva, al igual que las cuatro fachadas interiores, las que dan a un patio de armas con un pozo y varias galerías de madera.

En la planta baja, se conservan varias salas originales, como el Salón del Trono, donde administraban justicia los obispos, y el Salón de doña Blanca de Borbón, donde dicen que la princesa francesa estuvo presa por orden de su marido, Pedro I el Cruel, porque el rey de Francia, Juan II, no pagó la dote matrimonial.

La calle Mayor de Sigüenza une el castillo con la catedral
Después de visitar el castillo, sigue el recorrido por la calle Mayor, la vía que le une a la catedral, el segundo hito de Sigüenza. Su primer tramo, que pertenece al siglo XII, se alargó en dos tramos más hasta una puerta, hoy desaparecida, que se situaba frente a la catedral.

Perpendicular a la calle Mayor, sale la Travesaña Alta, una de las calles principales del casco antiguo de Sigüenza. Por ella, llegarás a la Casa del Doncel y a la iglesia de San Vicente.

Así, se cuela en nuestro camino por la Sigüenza medieval la Casa del Doncel, pero merece la pena por dos motivos: porque se trata de un bello ejemplo de la arquitectura gótico-civil en la ciudad, y porque fue la casa solariega de la familia Vázquez de Arce y Sosa, padres del Doncel, Martín Vázquez de Arce, un aristócrata y militar castellano del siglo XV. Ahora pertenece a la Universidad de Alcalá de Henares, que lo ha rehabilitado como museo y aulario para cursos de verano. Asimismo, acoge en su primera planta el Archivo Municipal de Sigüenza, que guarda documentación del municipio desde el año 1510 y una colección de pergaminos reales desde 1277.



La iglesia de San Vicente (izda.) y la Casa del Doncel

La Iglesia de San Vicente fue fundada como parroquia dedicada a San Vicente Mártir, patrón de la ciudad porque su festividad coincide con el día que Sigüenza fue reconquistada, un 22 de enero (de 1124). Construida en estilo románico, fue reedificada un siglo después, aunque conservó la fachada románica. Curioso resulta la virgen gótica, cubierta por un doselete y rodeada de un gran arco, que se sitúa sobre la puerta de madera, no en el centro, sino hacia la izquierda.


El ayuntamiento viejo, en la Plazuela de la CárcelMerece la pena alejarse un poco más de la calle Mayor para acercarse a la Plazuela de la cárcel. Esta plaza se creó en el siglo XV para albergar el mercado semanal, que ya no cabía en la plaza vieja o plaza de San Juan, ubicada sobre la Travesaña Alta. Se convirtió en el centro del poder civil de la ciudad, al reunir en ella el Ayuntamiento, el archivo municipal y la cárcel. 

Destaca del conjunto la piedra arenisca rojiza, típica de Sigüenza, de la fachada del ayuntamiento viejo, ahora sede de la Escuela Municipal de Música y de una sala de exposiciones.

Puerta del Hierro, el acceso de los comerciantes al mercado medieval
Unos metros al oeste de la plazuela, al final de la Travesaña Alta, se halla la Puerta del Hierro. Por esta puerta, que cerraba la ciudad medieval, accedían los comerciantes al mercado semanal tras pagar los impuestos que les exigían para realizar su actividad.

En su cara interior, la puerta tiene una hornacina con una imagen de la Inmaculada Concepción, a cuya protección se encomendaban los habitantes a su entrada o salida de la ciudad.

De vuelta a la calle Mayor, nos encontraremos con la Iglesia de Santiago, de la misma época que la de San Vicente. Su portada, en la que destaca un medallón con Santiago Apóstol y el escudo de armas del obispo Fadrique de Portugal (1512-1532), se remata con una espadaña. En el siglo XVI, la orden de Santa Clara fundó en este lugar un monasterio que se unió a la iglesia, donde permaneció hasta la Guerra Civil.



La iglesia de Santiago y la Puerta del Sol
La calle Mayor te llevará ahora, por un callejón a su derecha, a la Puerta del Sol, una de las siete puertas de la muralla medieval, de la que se conservan cinco. Este nombre, debido a su orientación este, sustituyó a uno anterior, Puerta del Portalejo.

Por ella, se accede al Camino de la Ronda, que permite un paseo por el lienzo de la muralla y observar tanto un torreón cuadrado que esconde el ábside de la iglesia de Santiago, como la muralla este del castillo.

La calle Mayor desemboca, finalmente, en la Plaza Mayor, donde se encuentran el Ayuntamiento, antigua Casa de los Deanes, y la catedral, que estuvo separada de la ciudad por la muralla hasta el siglo XVI. 


La catedral de Sigüenza

La catedral es, como hemos señalado, el segundo estandarte de la ciudad. El obispo don Bernardo de Agen planteó, tras la conquista de Sigüenza, la construcción de una catedral. Sin embargo, su sobrino y sucesor, el obispo Pedro de Leucata, mandó derribar la basílica y construir desde cero una catedral románica a semejanza de las catedrales de Aquitania, región francesa de donde procedía su tío. 

Compendio de estilos arquitectónicos, propio de edificaciones como esta, cuya construcción se extiende a lo largo de varios siglos, destaca por su románico cisterciense, que se plasma en las tres naves de la catedral y en la fachada principal, flanqueada por dos torres cuadradas añadidas en los siglos XIV y XVI. 

La estatua semiyacente del Doncel, en la catedral de SigüenzaAquí encontramos uno de los accesos principales, la Puerta de los Perdones, tras atravesar una reja forjada que da al atrio; el otro, la Puerta del Mercado, se abre bajo un enorme rosetón con filigrana gótica y junto a la Torre del Santísimo o del Gallo, así denominada por el gallo que corona su campanario.

Lo más buscado en su interior es la estatua semiyacente del Doncel, un sepulcro realizado en alabastro con un caballero de la orden de Santiago leyendo un libro, que se encuentra en la capìlla de San Juan y Santa Catalina o de los Arce. Convertido en símbolo de la ciudad, el doncel Martín Vázquez de Arce representa los ideales de la época, un guerrero intelectual. 


Y hasta aquí, el recorrido por la Sigüenza medieval. ¿Conocías esta ciudad o la acabas de descubrir?


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