Olvera y Grazalema, dos pueblos blancos imprescindibles

Olvera y Grazalema son dos pueblos del noreste de la provincia de Cádiz que forman parte de la conocida como Ruta de los pueblos blanc...


Olvera y Grazalema, dos pueblos blancos imprescindibles

Olvera y Grazalema son dos pueblos del noreste de la provincia de Cádiz que forman parte de la conocida como Ruta de los pueblos blancos. Olvera se considera la puerta de la ruta, mientras que al llegar a Grazalema nos adentramos en pleno Parque Natural Sierra de Grazalema.

Iglesia y castillo vigilan el conjunto de casas blancas que hacen de Olvera uno de los pueblos más característicos de la Sierra de Cádiz, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1983.

El castillo de Olvera asienta sus cimientos sobre una roca, como su nacimiento se sustenta en la defensa, a finales del siglo XII, del reino nazarí de Granada. Bien de Interés Cultural, resistió los intentos de los cristianos por conquistarlo hasta que en 1327 fue tomado por las tropas de Alfonso XI.

El castillo destaca por su torre del homenaje, de dos plantas cubiertas por una bóveda de medio cañón, y que, según algunos autores, responde a las modificaciones realizadas tras la conquista cristiana.


Vistas del castillo (izda.) y de las calles de Olvera desde la plaza de la iglesia Nuestra Señora de la Encarnación

Su compañera de guardia, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación, se construyó sobre una antigua mezquita árabe por encargo de los duques de Osuna. Terminada en 1843, conserva los restos de una iglesia gótica en la capilla bautismal. Iglesia Nuestra Señora de la Encarnación (izda.), ayuntamiento de Olvera (abajo, dcha.)

Se han preservado, asimismo, parte de las murallas que rodeaban el barrio de La Villa. Sus trece calles son el origen de la ciudad árabe, un laberinto de calles estrechas que protegen un tesoro de casas blancas, ventanas enrejadas, suelos empedrados... Pero también casas nobles, de estilo barroco, o la Cilla, un antiguo granero de los duques de Osuna, donde se encuentra la oficina de turismo y el museo La Frontera y los Castillos.


No te pierdas tampoco la subida al Monumento al Sagrado Corazón, desde la Plaza de Andalucía, para alcanzar un estupendo mirador de Olvera y su entorno.



Plaza de Andalucía y Sagrado Corazón de Jesús (arriba), y calles de Olvera

Miradores no faltan para contemplar Grazalema, un pueblo blanco de casas encaladas y ventanas protegidas por rejas de hierro forjado, que constituye al mismo tiempo un típico pueblo de montaña. 

Grazalema, a los pies del Peñón Grande

Localidad situada en el primer Parque Natural que se declaró en Andalucía, el Parque Natural Sierra de Grazalema, tiene fama de ser el municipio más lluvioso de España.

De origen árabe, al igual que el cercano Olvera, Grazalema fue conquistado por el duque de Arcos en 1485. Y ha conservado, como aquella, las calles empedradas y estrechas, los tejados a dos aguas o las blancas fachadas propias de su origen. 

Panorámica de Grazalema

Su casco urbano, declarado también Conjunto Histórico, se extiende alrededor de la plaza de España, donde se encuentra la Iglesia barroca de Nuestra Señora de la Aurora, el edificio más importante de todo el conjunto histórico. Actualmente en ruinas, destaca, no obstante, por su fachada coronada por tres espadañas.

Además de otras iglesias, como la Iglesia de San José, un antiguo convento carmelita del siglo XVII, o la Iglesia de San Juan, del siglo XVIII, reconstruida sobre una antigua mezquita, merece la pena fijarse en las casas nobles, vestigio del esplendor de la villa en el siglo XVIII.

Grazalema es el punto de partida ideal para realizar varias excursiones. Una, es la subida al Torreón, el pico más alto de la provincia de Cádiz; otra, es la Ruta del Pinsapar, que permite descubrir los pinsapos, una especie arbórea que, según dicen, ha sobrevivido desde el periodo terciario.


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